Los Villalba, la gran saga de albañiles de Chiva la blanca.

08.12.2021

Es notoria la perdida de patrimonio monumental en nuestro pueblo, desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad, podemos citar ejemplos de edificios o elementos constructivos desaparecidos o desvirtuados como el propio Castillo, el convento de San Luis Obo, la iglesia de San Miguel, el Mercado municipal, la Casa de la Cultura o la fuente de los patos, entre otros. Pero en esta ocasión queremos referirnos a la pequeña, pero interesantísima edificación de 1889 dedicada a peso público que se ubicó junto a la balsa de la plaza, hasta los años ochenta del pasado siglo.

En la construcción de este bello edificio de planta cuadrada intervino el oficial Alejandro Villalba García y es su biznieto, Gabriel, también constructor, quién nos ha facilitado el detallado plano original empleado por su antepasado y dibujado sobre papel de estraza, que publicamos en parte.

Como vemos está plasmada en el pergamino tanto la planta como el alzado a escala 1/50, utilizando los colores negro, azul y rojo. En la planta se puede ver las medidas que serían de aproximadamente cinco metros y la apertura de tres ventanas y dos puertas, la principal en el lado Sur, y otra en el lado oeste, para dar salida hacia la báscula protegida por una gran marquesina de estructura metálica. En el alzado, también se observa, entre otras cosas, el remate semicircular y acristalado de los vanos y las bellas molduras en todo el conjunto, así como otros detalles artísticos como el pináculo que remata el tejado a cuatro aguas, que al final, parece que no se realizó, o el relieve escultórico que representa el escudo de Chiva, por ejemplo.

Dentro de un pueblo de numerosos y prestigiosos albañiles, La familia de los Villalba es, sin duda, la saga dedicada a este oficio más representativa. Ya en el libro de fábrica de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, en 1765, aparece un maestro de obras con ese apellido, como nos descubre Manuel Mora en el número 37 de la publicación mensual Castillo, de marzo de 1965.

Así mismo, en el siglo XIX la mayoría de albañiles que aparecen en Chiva son Villalba y, deducimos que con vínculos familiares (algo habitual en los diferentes gremios), como vemos por ejemplo en el padrón de 1857 que encontramos en el Archivo General y Fotográfico de la Diputación de Valencia (ADV), entre otros. En este documento aparecen los siguientes profesionales, incluyendo aprendices, dedicados a este oficio: José Villalba Celda, José Villalba Ballester, Antonio Villalba Torres, Ignacio Villalba Ortí, Anselmo Villalba, José Villalba Mateu, Juan Villalba Ortiz, Teodoro Villalba, Pedro Villalba Ortiz, Lucio Villalba Juanes y Alejandro Villalba Silla; también Juan Cariñena y Vicente Latorre.

Por otra parte, encontramos otro documento de 1840, en el mismo archivo, en el que se manifiesta que Alejandro García, depositario del Ayuntamiento de Chiva, presidido por Remigio Ferrer, hace entrega al albañil de este vecindario Alejandro Villalba, la cantidad de 2.789 reales vellón, por las obras ejecutadas de albañilería y carpintería en las cárceles del partido judicial de Chiva, sitas en el castillo, según había ordenado el gobernador civil de la provincia.

Igualmente, podemos citar otro legajo, en este caso en otro de los archivos que estamos investigando desde el CECH: el Archivo del Reino de Valencia (ARV). En él se cita al maestro de obras Antonio Villalba, encargado de revisar la chimenea de un horno de pan, en un pleito de posesión de dicho negocio, situado junto a la posada, entre el Duque de Medinaceli y el Ayuntamiento constitucional.

Así pues, al mismo tiempo que, como hemos dicho, lamentamos la pérdida de gran parte de los monumentos que embellecieron nuestra población, es estimulante observar este singular documento gráfico. Un legajo magníficamente conservado por una de las ramas de este apellido que tantas edificaciones ha levantado en nuestra localidad, la gran Villa Alba, la que fue conocida como "Chiva la blanca".

JCM

Centro de Estudios Chivanos (CECH)