Un paisaje cultural

14.02.2021

El CECH contra el macroparque fotovoltáico, en defensa de nuestro patrimonio.

     Aunque ya sabíamos hace meses lo que se nos avecinaba, la semana pasada ocurrió lo que todos temíamos, se publicó en el BOE el proyecto de esa gigantesca infraestructura que va ocupar gran parte de nuestro pie de monte y a destruir un terreno muy valioso en términos ambientales; pero, además, también a nivel cultural, pues ha configurado la identidad del paisaje y el paisanaje local. Una mega instalación en unos parajes de gran biodiversidad y con suelos productivos, adosada a nuestra sierra (declarada Paraje Natural Municipal) de unos 4 millones de metros cuadrados (el tamaño de 562 campos de futbol), que va a asolar y modificar fatal e irreversiblemente nuestro entorno (allanando los bancales, eliminando elementos de arquitectura de piedra en seco, ribazos, arbolado agrícola centenario, etc., y llenándolo de placas, vallas, hormigón y ese zumbido molesto que emiten este tipo de infraestructuras).

     Aunque no estamos en contra de las renovables, ni la ubicación (por muy baratos que les salgan los terrenos a los inversores), ni, por supuesto las dimensiones, son las adecuadas; esto no es sostenibilidad. Estamos ante un total desvarío, que responde al boom de las renovables, que, por falta de planificación institucional y de contar con las sociedades que las acogen, puede convertirse en otra gran burbuja especulativa en manos de grandes empresas europeas. Si en la época del desarrollismo se acabó con gran parte del patrimonio monumental y la belleza de nuestro pueblo, ahora, sin duda, se pretende destrozar nuestro entorno natural, en nombre del progreso y la sostenibilidad.

     Así pues, este parque es, sin duda, la mayor agresión ambiental y cultural que ha sufrido nuestro pueblo en toda su historia. Y pararlo, es, sin duda, el mayor desafío al que se va a enfrentar nuestra generación. Desde nuestra asociación, siempre interesada en defender nuestro patrimonio, estamos intentando parar la debacle, uniendo fuerzas con otras entidades y el Ayuntamiento.

     Porque puede desaparecer, pues, gran parte de nuestro medio natural, ese del que tanto estamos orgullosos y, como hemos dicho, también un espectacular paisaje cultural que han labrado generaciones de chivanos. Paisanos que han interactuado inteligente y respetuosamente con la naturaleza; en completa sinergia. Un legado que habla de nuestra historia, que destila nuestros conocimientos, nuestros valores y nuestro carácter; que sustenta nuestra particular idiosincrasia.

zona afectada, desde Brihuela
zona afectada, desde Brihuela

     Ese espacio vivo, cambiante, es el de las garroferas centenarias, la carrasca y los almendros en flor; el de la liebre, el águila perdicera y el perdiguero; o el de la fuente, la barraca de piedra y los restos arqueológicos. Es, también, pues, un área simbólica y emocional que se convierte en la mejor herencia que podemos dejar, la más digna. En ella convergen pasado y futuro.

     Nuestra asociación, adherida desde el primer momento a este movimiento ciudadano en contra de la instalación fotovoltaica, no puede menos que posicionarse para defender ese territorio de gran valor, singular, en el que han dejado su huella nuestros ancestros, el escenario de nuestra existencia; aquel que, al margen de escrituras, es patrimonio de todos. Porque su ADN es el mismo que corre por nuestras venas, como el agua de la Comorica, porque negociar con él, entregarlo a estas multinacionales extrañas y voraces sería atentar contra nuestra conciencia, vender nuestra alma al diablo.


Junta Directiva del C.E.CH.